EnfoqueDirecto, con un detalle
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Directo, con un detalle
Trabajo en marketing digital, llevo las redes de una marca de ropa.
Hago marketing digital, ahora mismo estoy metido en el lanzamiento de una app.
Marketing digital, la mitad del día se me va armando reportes de campañas.
Cuando NO: cuando el detalle que agregas es tan genérico que no suma nada ("trabajo en oficina").
"¿De dónde eres?"
Directo, con un detalle
Soy de una ciudad chica en la costa, como a cuatro horas de aquí.
Nací en un pueblo de montaña, hace años que vivo en la ciudad.
Soy de un lugar chico donde todos se conocen, quedó lejos ya.
Cuando NO: cuando el detalle es tan vago que no cambia nada ("de una ciudad, nada más").
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Directo, con un detalle
Fui de camping con un grupo de amigos, cerca de la ciudad.
Estuve en un asado el sábado, nada más.
Salí a acampar con amigos, volvimos el domingo en la tarde.
Cuando NO: cuando el detalle elegido no aporta nada ("hice cosas").
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Directo, con un detalle
Bien, tranquilo, la semana estuvo cargada de trabajo nomás.
Bien, un poco cansado pero nada grave.
Todo bien, ocupado esta semana con un proyecto.
Cuando NO: cuando el detalle es tan vago que equivale a no decir nada ("bien, cosas").
"¿Qué haces por acá?"
Directo, con un detalle
Vine con un amigo del trabajo, me invitó hace dos días.
Estoy de viaje solo, esta es mi tercera ciudad en la ruta.
Vengo por un curso de fin de semana, termina mañana.
Cuando NO: cuando se repite igual de seco en cada respuesta y no deja ningún gancho para seguir la charla.
"¿Vives solo?"
Directo, con un detalle
Sí, vivo solo, hace como dos años.
No, vivo con un compañero de depa, nos repartimos bien las tareas.
Vivo solo, en un departamento chico cerca del centro.
Cuando NO: cuando el detalle agregado suena a justificación de por qué se vive así.
"¿Tienes hermanos?"
Directo, con un detalle
Sí, tengo un hermano menor.
No, soy hijo único.
Tengo dos hermanas, soy el del medio.
Cuando NO: cuando el detalle se vuelve una anécdota larga que no venía al caso.
"¿Qué te gusta hacer?"
Directo, con un detalle
Me gusta correr, salgo casi todos los fines de semana.
Me gusta cocinar, sobre todo los fines de semana sin apuro.
Me gusta viajar, trato de salir del país al menos una vez al año.
Cuando NO: cuando el detalle se convierte en una lista larga de actividades sin foco.
"¿Y qué estudiaste?"
Directo, con un detalle
Comunicación, sobre todo lo que tiene que ver con cómo se arman los mensajes que terminan viéndose en todas partes.
Administración, aunque terminé metido en la parte de números más que en la de gente.
Diseño, aunque la mitad de la carrera fue pelearme con programas que se colgaban.
Cuando NO: cuando el "detalle concreto" es en realidad una lista de logros disfrazada de dato.
"¿Cuántos años tienes?"
Directo, con un detalle
Veintiocho, recién cumplidos hace un par de semanas.
Treinta y uno, ya con varios años trabajando en esto.
Veinticuatro, todavía acostumbrándome a que ya no soy el más joven del grupo.
Cuando NO: cuando el "detalle concreto" se convierte en una justificación larga de por qué esa edad "no se nota" o "no importa".
"¿Y eso por qué?"
Directo, con un detalle
Porque en ese momento me pareció la opción con menos riesgo, y no me arrepiento.
Porque ya había probado la otra opción antes y no funcionó, simple.
Porque alguien en quien confío me lo recomendó y le hice caso.
Cuando NO: cuando conviertes la razón en una lista de justificaciones, como si tuvieras que convencer a alguien.
El silencio incómodo
Directo, con un detalle
Me quedé pensando en lo que dijiste antes, se me fue el hilo un segundo.
Perdón, me distraje mirando algo detrás tuyo, ¿en qué estábamos?
Se hizo un silencio ahí, estaba masticando la respuesta a lo que me preguntaste.
Cuando NO: cuando el "detalle concreto" es en realidad una excusa vacía que no dice nada.
EnfoqueAbriendo un hueco
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Abriendo un hueco
Hago algo que seguramente viste hoy sin darte cuenta: armo los anuncios que aparecen en tu feed.
Trabajo en algo raro: me pagan para que la gente sienta ganas de comprar cosas que no necesita, es marketing digital.
Tengo un trabajo que parece fácil y no lo es: convierto ideas vagas de un cliente en una campaña que funcione.
Cuando NO: cuando lo dejas "para después" o cambias de tema sin resolverlo.
"¿De dónde eres?"
Abriendo un hueco
Soy de un lugar que nadie ubica en el mapa hasta que digo el dato que lo hace conocido: ahí se hace un pan que nadie olvida.
Vengo de un pueblo con un nombre que nadie pronuncia bien a la primera, ya perdí la cuenta de las veces que lo corregí.
Soy de un lugar chico con una costumbre rara: ahí todo el mundo conoce a todo el mundo, hasta a los que se fueron hace años.
Cuando NO: cuando se deja el nombre del lugar o el dato "colgando" para otro momento.
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Abriendo un hueco
El fin de semana pasó algo que todavía no sé cómo contar sin que suene inventado: se nos voló la carpa entera a la mitad de la noche.
Fui de camping y terminé descubriendo algo que no esperaba de la persona más callada del grupo: resultó ser el que mejor cocinaba.
Fue un fin de semana raro: empezó con un asado tranquilo y terminó con todos buscando la carpa en la oscuridad con el celular.
Cuando NO: cuando se anuncia "algo increíble pasó" sin dar ningún dato que lo sostenga.
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Abriendo un hueco
Ando resolviendo algo que todavía no sé cómo va a salir: estoy viendo si me cambio de barrio.
Bien, aunque esta semana cambié un plan que tenía hace meses: cancelé un viaje que ya tenía armado.
Bien, aunque traigo pendiente una decisión que resuelvo este fin de semana: si me cambio de trabajo o no.
Cuando NO: cuando se insinúa algo grande y misterioso sin ningún dato que lo sostenga.
"¿Qué haces por acá?"
Abriendo un hueco
Vine porque perdí una apuesta. Dije que si perdía venía disfrazado, y aquí estoy.
Estoy en este país por una razón medio rara: seguí un vuelo barato sin plan, y terminé aquí tres días después.
Me anoté a este curso por una corazonada. Vi el anuncio y en media hora ya había pagado.
Cuando NO: cuando se deja abierto sin cerrar ("no te imaginas por qué estoy aquí") y se cambia de tema antes de resolverlo.
"¿Vives solo?"
Abriendo un hueco
Vivo solo, aunque no del todo: tengo un gato que se cree dueño del lugar.
Sí, vivo solo, aunque hasta hace un mes tenía roommate. Se mudó por trabajo.
Vivo con alguien, aunque no es lo que parece: comparto depa con mi primo.
Cuando NO: en esta pregunta específica, el riesgo es alto: sonar evasivo justo donde menos conviene. Usar solo con un dato sin carga, y cerrarlo ahí mismo.
"¿Tienes hermanos?"
Abriendo un hueco
Tengo hermanos, tres, y soy el único que se mudó de ciudad.
Soy hijo único, aunque crecí con primos tan seguido que a veces se me olvida.
Tengo una hermana menor, la única de la familia que no soporta el café.
Cuando NO: cuando se fuerza intriga sobre algo que no la tiene. No toda respuesta sobre hermanos necesita un giro.
"¿Qué te gusta hacer?"
Abriendo un hueco
Tengo un hobby medio raro: colecciono mapas de ciudades que todavía no visito.
Me gusta algo que sorprende a la gente: subir montañas los fines de semana.
Tengo una costumbre que casi nadie adivina: aprender un plato nuevo cada mes.
Cuando NO: cuando se deja el gancho picado ("tengo un hobby raro...") sin decir cuál es en la misma respuesta.
"¿Y qué estudiaste?"
Abriendo un hueco
Estudié algo que casi nadie adivina a la primera: enfermería, y terminé trabajando en la parte administrativa.
Fue una carrera rara para lo que hago ahora: diseño gráfico, y terminé programando.
Casi nadie acierta cuando le cuento qué estudié: turismo, y ahora trabajo con datos.
Cuando NO: cuando prometes algo intrigante y no lo resuelves en la misma conversación.
"¿Cuántos años tienes?"
Abriendo un hueco
Adivina, tienes tres intentos, y te digo si te acercaste: veintinueve.
Menos de lo que aparento en las mañanas y más de lo que aparento después de dormir bien: treinta y dos.
Justo la edad en la que ya no sé si contarla con orgullo o con resignación: treinta.
Cuando NO: cuando el juego se alarga y empieza a sonar a que evitas contestar.
"¿Y eso por qué?"
Abriendo un hueco
Hay una razón un poco rara detrás, ¿la quieres oír? Fue por una apuesta con un amigo.
No fue la razón obvia, fue porque alguien me dijo que no iba a poder hacerlo.
Tiene una historia corta detrás: lo decidí en un vuelo, viendo una película random.
Cuando NO: cuando el giro no existe de verdad y el hueco se siente forzado.
El silencio incómodo
Abriendo un hueco
Justo se me ocurrió algo random, ¿te lo cuento? Me acordé de una cosa de la semana pasada.
Se me cruzó una pregunta rara en la cabeza, ¿la digo? Es sobre lo que hablábamos antes.
Iba a decir algo y dudé si sonaba raro, pero da igual, ya lo digo: me acordé de algo que me pasó parecido a esto.
Cuando NO: cuando el hueco no se cierra y el silencio vuelve, ahora más incómodo que antes.
EnfoqueEn escena
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Una escena, no una categoría
Ayer a las once de la noche estaba mandando un mockup por WhatsApp a un cliente que no contesta hasta que la factura vence. A eso me dedico.
Imagínate seis pantallas prendidas y alguien gritando que el post no salió a la hora, ese es mi día. Marketing digital.
Paso el día entre gráficos que nadie mira dos veces y una reunión donde alguien dice "hazlo viral" como si fuera un botón.
Cuando NO: cuando la escena se alarga tanto que se vuelve un monólogo antes de que el otro reaccione.
"¿De dónde eres?"
Una escena, no una categoría
Soy de un lugar donde el mercado abre a las cinco de la mañana y ya a esa hora huele a pan recién hecho en toda la cuadra.
Crecí en un pueblo de montaña donde de noche se corta la luz y toda la calle queda a oscuras menos la plaza.
Soy de una ciudad chica donde el río pasa por el medio, de chico cruzábamos un puente colgante para llegar al colegio.
Cuando NO: cuando la escena se vuelve una descripción larga sin dejar espacio para que el otro reaccione.
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Una escena, no una categoría
El sábado en la noche estábamos alrededor del fuego cuando empezó a soplar fuerte y la carpa se levantó entera con nosotros mirando.
Pasamos el sábado asando carne junto al río, con la radio de alguien sonando bajito y todos gritando cuando algo se quemaba.
El domingo amanecí con la carpa medio caída encima y el sol pegando directo, tuve que salir arrastrándome.
Cuando NO: cuando la escena se estira tanto que se vuelve el relato completo del fin de semana.
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Una escena, no una categoría
Bien, aunque toda la semana viví entre el celular y el café frío que nunca me termino.
Ando bien, aunque ayer terminé el día durmiéndome con la laptop todavía prendida encima.
Todo bien, aunque hoy salí de la casa con un zapato distinto en cada pie y recién en la calle me di cuenta.
Cuando NO: cuando la escena se vuelve un relato completo de toda la semana.
"¿Qué haces por acá?"
Escena, no categoría
Estoy parado junto a la mesa de bebidas tratando de descifrar qué es esa cosa verde que sirvieron.
Ahora mismo estoy sentado en un banco de plaza con el mapa al revés, tratando de entender por dónde seguir.
Estoy en la última fila, con el café ya frío, escuchando al profesor hablar de algo que no anoté a tiempo.
Cuando NO: cuando se alarga sin llegar a ningún punto y la pregunta original queda sin responder.
"¿Vives solo?"
Escena, no categoría
Sí, vivo solo. Ahora mismo tengo la cocina llena de platos que prometí lavar el fin de semana pasado.
Vivo con un roommate. Debe estar viendo una serie en la sala con el volumen muy alto ahora mismo.
Vivo solo, en un depa donde la única decoración es una bicicleta colgada en la pared.
Cuando NO: cuando la escena se vuelve tan larga que empieza a sonar a que se está evitando el dato directo.
"¿Tienes hermanos?"
Escena, no categoría
Tengo un hermano. Ahora mismo debe estar en su cocina discutiendo con mi mamá sobre alguna receta.
Soy hijo único, así que en las fotos de mi cuarto de niño no hay nadie más compitiendo por espacio en la pared.
Tengo dos hermanas, y cuando nos juntamos la mesa siempre termina con alguien contando la misma anécdota de siempre.
Cuando NO: cuando la escena se estira tanto que la pregunta original queda enterrada.
"¿Qué te gusta hacer?"
Escena, no categoría
Me gusta correr, en las mañanas cuando la ciudad todavía está medio vacía y solo se escuchan mis pasos.
Me gusta cocinar, sobre todo los domingos con música puesta y toda la cocina hecha un desastre.
Me gusta viajar, y lo que más disfruto es llegar a una ciudad nueva sin plan y perderme un rato.
Cuando NO: cuando la escena se alarga tanto que pierde el hilo de qué actividad es.
"¿Y qué estudiaste?"
En escena
Ingeniería industrial, básicamente pasé tres años dibujando diagramas de flujo a las dos de la mañana.
Letras, o sea, más tiempo en la biblioteca del subterráneo que en mi propia casa.
Enfermería, que en la práctica fue turnos de noche y aprender a dormir en cualquier parte.
Cuando NO: cuando la escena se alarga tanto que se vuelve un relato solo tuyo, sin dejar espacio al otro.
"¿Cuántos años tienes?"
En escena
Veintisiete, la edad en la que por fin aprendí a cocinar algo más que arroz.
Treinta, el año pasado cambié mi clóset de ropa de estudiante a ropa de adulto.
Veinticinco, todavía con la mochila del colegio guardada en algún rincón de la casa.
Cuando NO: cuando la escena se alarga tanto que la persona tiene que volver a preguntar la edad.
"¿Y eso por qué?"
En escena
Fue un martes cualquiera, vi una oferta de trabajo y decidí ahí mismo mandar la solicitud.
Estaba en una fila del banco, aburrido, y ahí decidí que me cambiaba de carrera.
Fue después de una conversación de diez minutos con alguien que ni siquiera conocía bien.
Cuando NO: cuando la escena se estira tanto que la razón se pierde en el relato.
El silencio incómodo
En escena
Mira, hasta el mesero se quedó esperando a ver si decíamos algo.
Se escuchó clarísimo el reloj de la pared recién.
Los dos nos quedamos mirando el mismo punto de la mesa, qué raro.
Cuando NO: cuando la imagen se siente forzada, como buscada solo para llenar el aire.
EnfoqueNormal a proposito
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Normal, corriente
Trabajo en marketing, cosas de redes y campañas, la rutina de siempre.
Estoy en marketing digital, se me va el día en la pantalla, nada más.
Marketing, ayudo a marcas con sus redes sociales, así de simple.
Cuando NO: casi nunca se estrella por sí sola, el riesgo real es creer que hace falta algo más.
"¿De dónde eres?"
Normal, corriente
Soy de una ciudad chica, nada muy conocido, la verdad.
Vengo de un pueblo del interior, tranquilo, como cualquier otro.
Soy de una ciudad mediana, crecí ahí y ya, sin mucha historia.
Cuando NO: casi nunca falla por sí sola.
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Normal, corriente
Fui de camping con unos amigos, bastante tranquilo todo.
Estuve en un asado el sábado, nada especial, buena compañía nomás.
Salí a acampar, descansé harto, se agradecía después de la semana.
Cuando NO: casi nunca falla, salvo que se perciba como desinterés real por contestar.
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Normal, corriente
Bien, normal, nada fuera de lo común esta semana.
Todo tranquilo, la semana pasó sin sobresaltos.
Bien nomás, semana común, sin mucho que contar.
Cuando NO: casi nunca falla sola, el riesgo es sentir que hace falta "vender" la respuesta.
"¿Qué haces por acá?"
Normal, sin intentar ser interesante
Vine con unos amigos, nada especial.
De vacaciones nomás, un par de semanas.
Tomando un curso, por el trabajo.
Cuando NO: casi nunca falla según la evidencia reunida. El único riesgo es usarla como escudo para no contar nunca nada de uno mismo.
"¿Vives solo?"
Normal, sin intentar ser interesante
Sí, vivo solo.
No, vivo con un amigo, nos repartimos el alquiler.
Vivo solo, es lo que se dio cuando encontré depa.
Cuando NO: casi nunca. El único error real sería sobreexplicar por qué se vive así, lo cual sí puede sonar defensivo.
"¿Tienes hermanos?"
Normal, sin intentar ser interesante
Sí, tengo un hermano.
No, soy hijo único.
Tengo dos hermanas, sí.
Cuando NO: prácticamente nunca. Es el enfoque que menos puede fallar en esta pregunta exacta.
"¿Qué te gusta hacer?"
Normal, sin intentar ser interesante
Me gusta salir con amigos, ver series, lo normal.
Me gusta el deporte, nada en particular, lo que salga.
Me gusta viajar cuando puedo, aunque tampoco hago mucho más.
Cuando NO: casi nunca. Solo si se usa siempre para no dar ningún dato real.
"¿Y qué estudiaste?"
Normal a propósito
Administración, cosas bastante normales, contabilidad y ese tipo de ramos.
Ingeniería, la típica carrera larga con hartos números.
Comunicaciones, un poco de todo, redacción y algo de diseño.
Cuando NO: cuando la pregunta viene claramente cargada de curiosidad extra y un dato llano se siente esquivo.
"¿Cuántos años tienes?"
Normal a propósito
Veintinueve.
Treinta y tres.
Veintiséis, ya.
Cuando NO: rara vez falla; el único caso es cuando la pregunta viene claramente cargada de otra intención y el llano suena esquivo.
"¿Y eso por qué?"
Normal a propósito
Porque me convenía en ese momento, nada más.
Porque era la opción más práctica.
Porque sí, lo pensé y esa fue la conclusión.
Cuando NO: cuando la persona claramente espera una historia y una frase corta suena esquiva.
El silencio incómodo
Normal a propósito
Bueno, ¿seguimos con lo de antes o cambiamos de tema?
¿Pedimos algo más o ya estamos bien así?
Igual está tranquilo esto, se agradece un rato así.
Cuando NO: cuando el silencio ya se estiró bastante y seguir en llano se siente como ignorar lo que pasó.
EnfoqueDevolviendo
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Corto y devolver el turno
Marketing digital. ¿Y tú, en qué andas?
Trabajo en marketing. Ahora cuéntame tú, que seguro es más interesante.
Hago marketing digital. ¿Tú qué haces, o prefieres que siga adivinando?
Cuando NO: cuando lo haces en cada respuesta sin nunca contar nada propio, ahí deja de ser reciprocidad y se vuelve evasión.
"¿De dónde eres?"
Corto y devolver el turno
De una ciudad chica en la costa. ¿Y tú de dónde eres?
Soy de un pueblo de montaña. Ahora dime tú, ¿de acá o llegaste de otro lado?
Vengo de una ciudad chica. ¿Tú siempre viviste aquí?
Cuando NO: cuando se usa siempre para no contar nada propio.
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Corto y devolver el turno
Fui de camping con amigos. ¿Y tú, qué hiciste?
Estuve en un asado el sábado. Ahora cuéntame tú el tuyo.
Salí a acampar. ¿Tú tuviste algún plan o fue de esos fines tranquilos?
Cuando NO: cuando se devuelve el turno antes de dar ningún dato propio, ahí se siente evasivo.
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Corto y devolver el turno
Bien, gracias. ¿Y tú cómo andas?
Todo tranquilo por mi lado. Cuéntame tú, ¿cómo te fue la semana?
Bien, ocupado. ¿Y a ti, cómo te trató todo esto?
Cuando NO: cuando se devuelve sin contestar nada propio primero.
"¿Qué haces por acá?"
Devolver el turno
Vine con un amigo. ¿Y tú, cómo llegaste hasta acá?
Estoy de paso un par de días. ¿Tú vives por acá o también andas de visita?
Vine por el curso. ¿Tú también te anotaste a este o andas por otra cosa?
Cuando NO: cuando se usa siempre y nunca se cuenta nada de uno mismo. Quien mira desde afuera prefiere a quien contesta, no solo a quien pregunta (Estudio 3 de Huang et al.).
"¿Vives solo?"
Devolver el turno
Sí, vivo solo. ¿Y tú, vives con alguien o sola?
No, comparto depa con un amigo. ¿Cómo es tu caso?
Vivo solo. ¿Tú prefieres vivir sola o te gusta compartir?
Cuando NO: cuando se devuelve la pregunta como forma de no contestar la propia. Primero el dato, después el turno.
"¿Tienes hermanos?"
Devolver el turno
Tengo un hermano menor. ¿Y tú, tienes hermanos?
Soy hijo único. ¿Tú vienes de familia grande o chica?
Tengo dos hermanas. ¿Tú eres la mayor, la menor o del medio?
Cuando NO: cuando se devuelve la pregunta antes de haber contestado la propia.
"¿Qué te gusta hacer?"
Devolver el turno
Me gusta correr. ¿Y a ti, qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta cocinar. ¿Tú tienes algo que hagas seguido?
Me gusta viajar. ¿Tú también, o prefieres quedarte más tranquilo?
Cuando NO: cuando se devuelve la pregunta sin haber dado ningún dato propio primero.
"¿Y qué estudiaste?"
Devolviendo
Psicología, ¿y tú, terminaste estudiando algo parecido a lo que hacías antes?
Diseño gráfico, ¿tú por dónde fuiste?
Contabilidad, nada muy llamativo, ¿y a ti qué te tocó estudiar?
Cuando NO: cuando el "¿y tú?" sale pegado y automático, sin pausa real para escuchar la respuesta.
"¿Cuántos años tienes?"
Devolviendo
Veintiocho, ¿y tú?
Treinta y dos, ¿cuántos me habías calculado?
Veintiséis, ¿te la esperabas o pensabas otra cosa?
Cuando NO: cuando se siente mecánico, un "¿y tú?" pegado sin ninguna pausa real.
"¿Y eso por qué?"
Devolviendo
Porque me hacía sentido en ese momento, ¿tú qué hubieras hecho?
Fue más una corazonada que un plan, ¿tú decides así también o eres más calculado?
Porque no tenía mucho que perder, ¿a ti te ha tocado decidir algo parecido?
Cuando NO: cuando se usa para esquivar dar tu propia razón.
El silencio incómodo
Devolviendo
¿En qué estabas pensando tú?
¿Seguimos con esto o prefieres que hablemos de otra cosa?
Te toca a ti, ¿qué se te vino a la cabeza?
Cuando NO: cuando se usa para no tener que sostener tú ningún silencio, nunca.
EnfoqueCon autoironia
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Ironía, sin rebajarse
Marketing digital: profesionalmente convenzo a la gente de comprar cosas que ni yo compraría.
Trabajo en marketing, básicamente le pongo emojis a las crisis de las marcas.
Hago marketing digital, si alguna vez viste un anuncio que te pareció exagerado, probablemente pasó por mi bandeja.
Cuando NO: cuando se convierte en pedir aprobación ("ignórame", "no soy bueno para esto"), ahí dejó de ser broma y pasó a ser autodespectivo de rasgo.
"¿De dónde eres?"
Ironía, sin rebajarse
Soy de un pueblo tan chico que cuando me fui, bajó el promedio de edad del lugar entero.
Vengo de una ciudad donde el chisme viaja más rápido que el internet, así que ya estoy entrenado.
Soy de un pueblo de montaña, sé más de caminos de tierra que de semáforos, la verdad.
Cuando NO: cuando el chiste generaliza a la identidad ("somos todos así de atrasados").
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Ironía, sin rebajarse
Fui de camping y demostré que armar una carpa no es lo mío, para nada.
Estuve en un asado donde mi aporte fue prender el fuego después de que todos ya tenían hambre.
Salí a acampar y terminé durmiendo peor que en cualquier noche de trabajo, todo un logro.
Cuando NO: cuando se convierte en un defecto permanente ("siempre me pasa", "soy un desastre").
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Ironía, sin rebajarse
Bien, sobreviviendo a mi propia agenda, que esta semana parecía hecha por otra persona.
Ando bien, aunque esta semana perdí contra mi propio calendario.
Todo bien, aunque otra vez dije que sí a todo lo que me propusieron esta semana.
Cuando NO: cuando se convierte en una queja constante de uno mismo ("siempre me pasa", "no aprendo nunca").
"¿Qué haces por acá?"
Ironía sobre uno mismo
Vine porque me invitaron y dije que sí antes de preguntar quién cumplía años.
Estoy aquí porque reservé el vuelo primero y miré el mapa después.
Me anoté a este curso convencido de que iba a ser fácil. Vamos por la tercera clase y sigo esperando que lo sea.
Cuando NO: cuando se generaliza a la identidad completa o se pide disculpas de más. Eso es autodespectivo, no autoironía.
"¿Vives solo?"
Ironía sobre uno mismo
Vivo solo, lo cual explica por qué a veces hablo con la tele.
Vivo solo, y mi nivel de organización lo demuestra: encontré platos sucios que ya tienen antigüedad.
Vivo solo, así que soy el único responsable de que la nevera esté siempre vacía.
Cuando NO: cuando suena a disculpa por vivir así o busca compasión. Ahí deja de ser autoironía.
"¿Tienes hermanos?"
Ironía sobre uno mismo
Tengo un hermano menor, y todavía me debe una revancha del ping pong de hace diez años.
Soy hijo único, así que crecí siendo el capitán y todo el equipo del mismo partido.
Tengo dos hermanas mayores, o sea que perdí todas las discusiones de la infancia por mayoría.
Cuando NO: cuando el chiste se convierte en queja sobre la familia. Ahí deja de ser ironía liviana.
"¿Qué te gusta hacer?"
Ironía sobre uno mismo
Me gusta correr, aunque mi tiempo real dice que corro más lento de lo que me gustaría admitir.
Me gusta cocinar, aunque la mitad de las veces termino pidiendo comida igual.
Me gusta viajar, y siempre juro que esta vez sí voy a hacer una maleta liviana.
Cuando NO: cuando el chiste generaliza a "no sirvo para nada de esto". Ahí deja de sumar.
"¿Y qué estudiaste?"
Con autoironía
Estudié filosofía, o sea, elegí la carrera con menos garantía de trabajo posible y aquí sigo, sobreviviendo.
Diseño, que en la práctica fue aprender a defender proyectos frente a gente a la que no le gustaba nada de lo que hacía.
Ingeniería comercial, la carrera que elegí porque sonaba seria y todavía no sé explicar bien qué hago.
Cuando NO: cuando se convierte en disculpa preventiva que pide que el otro compense la inseguridad.
"¿Cuántos años tienes?"
Con autoironía
Treinta y uno, edad en la que ya me duele la espalda por dormir mal, no por hacer nada interesante.
Veintinueve, el año que decidí que ya no voy a fingir que entiendo la música nueva.
Treinta y cuatro, ya perdí la cuenta de cuántas veces dije "en mi época" esta semana.
Cuando NO: cuando se repite tanto que suena a pedir que le nieguen a uno que está "viejo".
"¿Y eso por qué?"
Con autoironía
La verdad, lo decidí en cinco minutos y todavía estoy fingiendo que fue un plan maestro.
Porque en el momento sonó bien, y a estas alturas ya no puedo admitir que fue improvisado.
Honestamente, tiré una moneda mental y seguí con lo que salió.
Cuando NO: cuando la broma se convierte en "soy un desastre decidiendo todo", una generalización de identidad.
El silencio incómodo
Con autoironía
Bueno, se me acabaron las palabras por un segundo, dame un respiro.
Ahí quedé en blanco, se me fue todo el vocabulario de golpe.
Perdón, a veces se me apaga el cerebro sin avisar.
Cuando NO: cuando se convierte en disculpa repetida por "no saber conversar", que sí pide aprobación (Zeigler-Hill, Besser y Jett, 2013).
EnfoqueAceptando y sumando
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Sumar sobre lo que hay
Trabajo en marketing digital, de hecho esa música que está sonando ahora seguro también salió de una campaña como las que armo yo.
Marketing digital. Y ya que estamos en esto, ¿viste el letrero de afuera? Ese tipo de cosas hago yo.
Hago marketing digital, así que si te preguntas por qué este lugar tiene tanta foto pensada para redes, probablemente hay alguien como yo detrás.
Cuando NO: cuando se corrige, se minimiza o se cambia de tema, eso es bloqueo y corta la escena en vez de construirla.
"¿De dónde eres?"
Sumar sobre lo que hay
Soy de una ciudad chica en la costa, de hecho el pescado que sirven aquí se parece bastante al que comía de chico.
Vengo de un pueblo de montaña, así que el frío de hoy para mí es normal, ustedes son los raros.
Soy de una ciudad chica, y ya que hay música en vivo aquí, allá también era el plan fijo de los sábados.
Cuando NO: cuando fuerzas la conexión y suena forzado o inventado.
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Sumar sobre lo que hay
Fui de camping con amigos, de hecho el clima de hoy se parece bastante al que tuvimos, ya estoy entrenado.
Estuve en un asado el sábado, y la música que suena aquí es parecida a la que teníamos puesta allá.
Fui de camping, y por lo que cuentas tú también le sacas el jugo al fin de semana.
Cuando NO: cuando la conexión es tan forzada que se nota el esfuerzo.
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Sumar sobre lo que hay
Bien, aunque como dijiste tú, esta semana se sintió eterna para todos.
Todo bien, y ya que estamos en esto, este lugar ayuda a que cualquier semana se sienta mejor.
Bien, y esta música que están pasando le sube el ánimo a cualquier semana pesada.
Cuando NO: cuando se fuerza la conexión sin que tenga sentido real.
"¿Qué haces por acá?"
Sumar a lo que hay alrededor
Vine por el cumpleañero. Y viendo esta terraza, entiendo por qué eligió este lugar.
Estoy de viaje, siguiendo la misma ruta que parece que sigue medio mundo por esta zona.
Vine por el curso. Con este grupo tan variado que se armó, creo que valió la pena anotarme.
Cuando NO: cuando se fuerza una conexión que no existe con el lugar o la situación.
"¿Vives solo?"
Sumar a lo que hay alrededor
Vivo solo, así que entiendo perfecto lo que decías de que a veces cuesta motivarse a cocinar para uno.
Vivo con un amigo, así que estas preguntas de convivencia las tengo bien vividas.
Vivo solo. La verdad, después de compartir depa un tiempo, terminé prefiriéndolo así.
Cuando NO: cuando la capa extra es una excusa disfrazada de información.
"¿Tienes hermanos?"
Sumar a lo que hay alrededor
Tengo un hermano menor, así que algo de lo que contabas de tu familia me sonó familiar.
Soy hijo único, aunque con tantos primos cerca nunca sentí que me faltara algo.
Tengo dos hermanas, y la verdad nos parecemos bastante en cómo hablamos, según todo el mundo.
Cuando NO: cuando se fuerza una conexión con la familia del otro sin ningún dato real de por medio.
"¿Qué te gusta hacer?"
Sumar a lo que hay alrededor
Me gusta correr, y con este clima de hoy hasta me dieron ganas de salir a trotar en cuanto termine esto.
Me gusta cocinar, y este lugar donde estamos me está dando ideas de qué preparar el fin de semana.
Me gusta viajar, y la verdad esta conversación ya me hizo pensar en el próximo destino.
Cuando NO: cuando la conexión con el entorno se siente forzada o inventada solo para decir algo más.
"¿Y qué estudiaste?"
Aceptando y sumando
Igual que tú, algo con números, aunque yo terminé en finanzas en vez de ingeniería.
Parecido a lo tuyo en realidad, también fue una carrera que elegí más por descarte que por vocación.
Distinto a lo tuyo, yo fui por el lado de las letras, aunque me hubiera gustado probar lo que hiciste tú.
Cuando NO: cuando fuerzas una conexión con algo que en realidad no tiene relación.
"¿Cuántos años tienes?"
Aceptando y sumando
Treinta, así que probablemente crecimos con las mismas series.
Veintisiete, un poco menos que tú por lo que dijiste antes.
Treinta y dos, casi la misma generación que la tuya, por lo visto.
Cuando NO: cuando fuerzas una comparación que en realidad no viene al caso.
"¿Y eso por qué?"
Aceptando y sumando
Un poco parecido a lo que contaste tú, también fue más instinto que plan.
Al revés que tú en realidad, yo lo pensé demasiado antes de decidir.
Por algo similar a lo tuyo, alguien cercano me insistió y terminé cediendo.
Cuando NO: cuando la conexión con lo que dijo el otro no es real y se nota forzada.
El silencio incómodo
Aceptando y sumando
Volviendo a lo que decías antes, me quedé pensando en eso.
Sobre lo de recién, se me ocurrió algo más.
Lo que contaste hace un rato me dejó pensando, ¿seguimos por ahí?
Cuando NO: cuando fuerzas la conexión con un tema que ya se agotó.
EnfoqueNombrando lo que pasa
36 frases12 metodos
Muchas formas de contestar
"¿A qué te dedicas?"
Nombrar lo que pasa
Trabajo en marketing digital. Y se nota que esta es la pregunta que todos hacen primero, ¿no? Siempre se entra por ahí.
Marketing digital. Mira, estamos en la parte de "a qué te dedicas", ya después llegamos a algo más raro, prometo.
Hago marketing digital. Y ahora que lo pienso, esto se siente como entrevista de trabajo, vamos aflojando el tono.
Cuando NO: cuando se usa para etiquetar una emoción ajena sin base ("te noto nervioso"), ahí no hay respaldo y el riesgo de errar es alto.
"¿De dónde eres?"
Nombrar lo que pasa
Soy de una ciudad chica en la costa. Y mira, ya vamos por la segunda pregunta clásica, esto va rápido.
Vengo de un pueblo de montaña, se siente como que estamos llenando una ficha, ¿no? Está bien, sigamos.
Soy de una ciudad chica. Ahora que lo pienso, esto se parece más a una entrevista que a una charla, vamos aflojando.
Cuando NO: cuando se usa para decirle a la otra persona lo que está sintiendo.
"¿Qué hiciste el fin de semana?"
Nombrar lo que pasa
Fui de camping con amigos. Y contándotelo me doy cuenta de que sonó más caótico de lo que fue.
Estuve en un asado. Se siente raro resumir dos días en una frase, pero ahí va.
Salí a acampar. Ahora que lo cuento, me doy cuenta de que estoy hablando solo yo, cuéntame tú algo.
Cuando NO: para decirle al otro lo que está sintiendo mientras escucha.
"¿Y tú qué tal?" (la pregunta vaga, devuelta)
Nombrar lo que pasa
Bien. Y me doy cuenta de que esta pregunta siempre me la devuelven cuando yo pregunto primero.
Todo bien. Ahora que lo pienso, llevamos varias preguntas seguidas, cambiemos un poco el ritmo.
Bien, gracias. Se siente bien que preguntes, la verdad, no siempre pasa.
Cuando NO: para interpretar lo que el otro está sintiendo en ese momento.
"¿Qué haces por acá?"
Nombrar lo que pasa
Recién llego, todavía no ubico a nadie, así que ando dando vueltas.
Llevo dos días viajando solo, así que agradezco que alguien me hable.
Es la primera clase del curso para mí, todavía estoy ubicándome.
Cuando NO: cuando se le atribuye una emoción al otro sin base. Ese es el salto que la evidencia no respalda.
"¿Vives solo?"
Nombrar lo que pasa
Vivo solo. Buena pregunta para alguien que recién conozco, me gusta que vayas al grano.
Vivo con un amigo. Se nota que te gusta ir directo a las preguntas prácticas.
Vivo solo. Es de las primeras preguntas que la gente hace, siempre me causa gracia lo rápido que sale.
Cuando NO: cuando el nombrar mismo convierte la pregunta en algo cargado que no era. Nombrar el patrón, no una supuesta intención oculta.
"¿Tienes hermanos?"
Nombrar lo que pasa
Tengo un hermano menor. Esta pregunta es un clásico de las primeras charlas, ¿no?
Soy hijo único, de esas preguntas que uno contesta casi en piloto automático.
Tengo dos hermanas. Siempre me da gracia que esta pregunta salga tan temprano en cualquier charla.
Cuando NO: cuando nombrar la pregunta como "aburrida" suena a desprecio en vez de a observación liviana.
"¿Qué te gusta hacer?"
Nombrar lo que pasa
Me gusta correr. Ahora que lo dices, me doy cuenta de que hace rato no le cuento esto a nadie.
Me gusta cocinar. Qué bueno que preguntes, porque casi nunca sale este tema en una primera charla.
Me gusta viajar. Se siente raro contarlo recién ahora, en medio de esta conversación.
Cuando NO: cuando se convierte en un comentario forzado que interrumpe el flujo de la respuesta.
"¿Y qué estudiaste?"
Nombrando lo que pasa
Qué bueno que preguntes, la verdad no la cuento seguido.
Me gusta que preguntes eso, porque casi nadie sigue después del primer dato.
Justo estaba pensando si te iba a interesar el detalle o no.
Cuando NO: cuando se usa como fórmula automática, repetida igual sin importar la respuesta.
"¿Cuántos años tienes?"
Nombrando lo que pasa
Uy, pregunta directa, ya, te la respondo: veintiocho.
Esa pregunta siempre suena a examen, pero va: treinta y uno.
Vamos al grano entonces: veintiséis.
Cuando NO: cuando se usa para adivinar por qué preguntó, en vez de simplemente responder.
"¿Y eso por qué?"
Nombrando lo que pasa
Buena pregunta, la verdad nunca la había tenido que explicar en voz alta.
Ahora que lo dices, ni yo tengo tan claro el por qué exacto.
Me la pusiste difícil, dame un segundo para ordenar la razón real.
Cuando NO: cuando se usa para decirle al otro lo que está sintiendo con la pregunta.
El silencio incómodo
Nombrando lo que pasa
Se hizo un silencio raro ahí, ¿no?
Nos quedamos los dos sin saber qué decir por un momento.
Justo se cortó la conversación de golpe, qué chistoso.
Cuando NO: cuando se usa para interpretar la emoción del otro, algo que ningún estudio real de conversación respalda.