Entrenamiento

Esta misma noche, sin nadie

13 ejercicios

Se hacen solo, en casa, sin exponerse a nadie. Son los que se pueden hacer hoy, la misma noche que los lees. Son pocos y por eso valen: el resto depende de que aparezca la ocasion, y estos no.

Peso 1 · No expone: observar, escribir, decidir

peso 1

Qué es este manual y qué no

Cuando: Al abrir el manual esta semana, eligiendo qué apartado leer y probar

El ejercicio: Elige, sin decírselo a nadie todavía, qué apartado de los seis vas a leer esta semana y en qué situación real, no imaginaria, lo vas a poner a prueba. Qué mirar después: si lo que hiciste fue distinto de lo que hacías antes de leerlo, no si salió bien.

Se mide en: Cuántos apartados leíste y además probaste esta semana, no cuántos leíste solamente. ---

peso 1

Se nota mucho menos de lo que crees

Cuando: La noche antes y el día después de una situación donde te sientas observado

El ejercicio: Elige una situación real de esta semana donde te sientas observado. Qué mirar después: si alguien mencionó el momento o tuvo alguna consecuencia visible, no cómo te sentiste tú por dentro.

Se mide en: Cuántas veces hiciste el contraste completo, antes y después escritos, no cuántas veces tu predicción resultó exacta. ---

peso 1

Todo lo que te pasa tiene nombre

Cuando: A solas, cuando tengas una situación propia sin resolver

El ejercicio: Elige una situación propia sin resolver todavía y busca, solo con el catálogo, a qué ventana pertenece, sin leer esa ventana todavía. Qué mirar después: si acertaste el nombre cuando por fin la leas.

Se mide en: Cuántas situaciones propias lograste nombrar con el catálogo esta semana, no si acertaste el nombre correcto. ---

peso 1

Cuándo esto no alcanza

Cuando: En cualquier momento, si notas evitación sostenida o malestar que no baja

El ejercicio: No aplica. Practicar este apartado en soledad contradice su propio contenido, que es justamente reconocer cuándo la soledad ya no alcanza y toca pedir ayuda.

Se mide en: No aplica aquí como bloque nuevo. La única métrica de este apartado es el registro de intentos del resto del manual sostenido en el tiempo, y ese registro ya se mide en cada uno de los otros cinco apartados de esta ventana, no en este.

peso 1

Tu perfil: fotos y descripción

Cuando: Al armar o actualizar tu perfil de app, antes de publicarlo

El ejercicio: Revisa tu perfil actual (o arma uno de práctica) y cambia una sola sección, la descripción o una foto, agregando un detalle concreto y de nicho que no estaba. Qué mirar después: si el detalle que agregaste es algo específico que alguien podría preguntarte, no una frase genérica con otras palabras.

Se mide en: Cuántos detalles concretos y de nicho tiene tu descripción ahora mismo, contados uno por uno. ---

peso 1

Dónde está la gente, en Perú

Cuando: Al decidir en qué red buscar o escribirle a alguien nuevo

El ejercicio: Piensa en alguien que te gustaría contactar o ya contactaste, y revisa en qué red tiene más actividad real (fotos recientes, comentarios, historias), no solo en cuál tiene perfil. Qué mirar después: si de verdad miraste actividad reciente antes de decidir el canal, o si elegiste por costumbre.

Se mide en: En cuántos contactos nuevos, esta semana, revisaste la actividad real antes de elegir por qué red escribir. ---

peso 1

Qué esperar de verdad

Cuando: Al cierre de cada semana usando la app, revisando solo lo tuyo

El ejercicio: Al terminar esta semana de práctica en la app, anota solo lo que hiciste: mensajes con referencia concreta, conversaciones donde preguntaste algo real, propuestas hechas. No anotes cuántas contestaron. Qué mirar después: si lograste llenar esa lista sin mirar ni una sola vez el conteo de respuestas.

Se mide en: Cuántos primeros mensajes con referencia concreta mandaste y cuántas veces propusiste algo, sumados, sin contar cuántas respondieron. ---

peso 1

El trabajo

Cuando: A solas, antes de dar cualquier paso con alguien del trabajo

El ejercicio: Piensa en una persona real del trabajo, sin que esto obligue a actuar, y responde por escrito, sin decírselo a nadie, las dos preguntas cerradas: jerarquía sí o no, puede evitarte sí o no. Qué mirar después: no una señal de ella, sino si tu propia respuesta fue honesta o si la acomodaste para que diera el resultado que querías.

Se mide en: Si respondiste las dos preguntas cerradas por escrito o no, no si la respuesta que salió fue sí o fue no. ---

peso 1

Las seis aperturas observadas en video

Cuando: Al ver un video de apertura de algún creador, sin nadie delante

El ejercicio: Mira un video real de apertura, de cualquier creador, y sin escribir la frase que usa, escribe solo la estructura en una línea. Después arma tu propia versión en tu habla. Qué mirar después: si tu versión suena a ti o suena a video.

Se mide en: Cuántas veces extrajiste la estructura por escrito antes de armar tu propia frase, no cuántas frases copiaste literales.

peso 1

Las once técnicas, en una página, aplicadas aquí

Cuando: Al repasar tu semana, cuando una técnica concreta te falló

El ejercicio: De tu semana real, elige una conversación donde algo se cayó, identifica cuál de las once técnicas hubiera ayudado, y lee solo ese apartado del tratado, nunca las once. Qué mirar después: si a la siguiente conversación llevaste esa técnica sola o se te coló otra.

Se mide en: Cuántas veces estudiaste una sola técnica del tratado en la semana, no cuántas técnicas dominas en total. ---

peso 1

El no, y cómo se retira uno bien

Cuando: Ensayado a solas primero; si ocurre de verdad, aplicarlo esa vez

El ejercicio: Ensaya esto en seco, solo, sin nadie presente: imagina que alguien te dice que no a algo chico, y practica en voz baja retomar la charla con calma, sin preguntar ni explicarte, hasta que salga natural. Si esta semana te pasa de verdad, con quien sea, aplicalo. Que mirar: si seguiste la conversacion sin que se notara un cambio de trato de tu parte.

Se mide en: Cuantas veces recibiste un no y seguiste sin pedir explicacion ni cambiar tu trato.

peso 1

Te miran mucho menos de lo que crees

Cuando: La noche de cualquier conversación con público, antes de dormir

El ejercicio: Después de tu próxima conversación con público, antes de dormir, sin que nadie más participe, escribe el número de cuánto crees que notaron y divídelo entre dos, y el número de cuánto crees que caíste y súbelo un punto. Qué mirar después: si hiciste la corrección las veces que tuviste una conversación con público esta semana, no si el número final te dejó tranquilo.

Se mide en: Cuántas veces esta semana corregiste el cálculo, dividir lo notado, subir lo que caíste, no si el cálculo resultó ser exacto. ---

peso 1

En el trabajo

Cuando: A solas, antes de dar cualquier paso con alguien del trabajo

El ejercicio: La próxima vez que notes interés por alguien de tu trabajo, antes de cualquier otro paso, responde por escrito dos preguntas en un papel: si esa persona tiene poder sobre tu continuidad o al revés, y si la política del lugar lo permite. Qué mirar después: si respondiste las dos preguntas antes de dar cualquier paso, no cuál fue la respuesta.

Se mide en: Cuántas veces respondiste las dos preguntas por escrito antes de actuar, no si el resultado te dejó vía libre. ---

Entrenamiento

Con quien sea

6 ejercicios

Necesitan a alguien delante, pero sirve cualquiera: un amigo, un colega, quien atiende una tienda. No hace falta que sea alguien que te guste, y justamente por eso se practican baratos.

Peso 1 · No expone: observar, escribir, decidir

peso 1

Por qué te pasa

Cuando: En cualquier charla cotidiana de la semana, con quien sea

El ejercicio: En una charla cotidiana de esta semana, con cualquier persona, nota el momento exacto en que el foco se va hacia adentro. Qué mirar después: si lograste nombrar en qué momento pasó, sin buscar culpa ni corregirlo a la fuerza.

Se mide en: Cuántas veces notaste el foco irse hacia adentro y lo nombraste, aunque no lo hayas corregido a tiempo, no cuántas veces lograste corregirlo. ---

peso 1

Cómo usar este manual sin llevarlo puesto

Cuando: Antes de tu próxima situación social real de la semana, eligiendo tu "una cosa"

El ejercicio: Elige hoy tu una sola cosa para la próxima situación real que tengas esta semana, no una imaginaria, y escríbela en una frase corta. Qué mirar después: si te acordaste de ella durante la conversación o se te olvidó por completo.

Se mide en: Cuántas veces entraste a una conversación con exactamente una cosa elegida de antemano, no cuántas veces esa cosa funcionó. ---

peso 1

Por qué sostener es distinto cuando te gusta

Cuando: En tu próxima conversación con cualquiera, en el momento del bucle

El ejercicio: En tu próxima conversación, con cualquiera, no hace falta que sea con alguien que te guste, para practicar el reflejo, aplica la cuerda de rescate en el momento exacto en que notes el bucle. Qué mirar después: si lograste identificar el momento en que el foco se fue hacia adentro, no si la charla salió bien.

Se mide en: Cuántas veces usaste la cuerda de rescate cuando notaste el bucle, no cuántas veces la charla mejoró después de usarla. ---

peso 1

El silencio pesa el doble cuando te gusta

Cuando: En cualquier conversación, en el próximo silencio real

El ejercicio: La próxima vez que se haga un silencio real en cualquier conversación, no hace falta que sea con alguien que te guste, cuenta mentalmente hasta cinco antes de decir cualquier cosa, aunque el impulso de hablar aparezca antes. Qué mirar después: cuánto tiempo real aguantaste el hueco sin llenarlo, no si el silencio se sintió incómodo.

Se mide en: Cuántos silencios sostuviste sin llenarlos esta semana, no cuántas veces la otra persona lo rompió primero. ---

peso 1

Por qué esto no estaba escrito y por qué importa

Cuando: En tu próxima conversación de la semana, con cualquier persona

El ejercicio: En tu proxima conversacion esta semana, con cualquier persona, entra con el unico proposito de observar, sin decidir si vas a dar algun paso. Que mirar: si al terminar puedes nombrar algo que notaste, sin haber actuado sobre ello.

Se mide en: Cuantas conversaciones entraste con el proposito declarado de "solo ver".

Peso 2 · Expone un poco: hablar, sostener, contar algo tuyo

peso 2

Compartir algo tuyo sin volverlo currículum

Cuando: En una conversación nueva con cualquiera, al notar el impulso del trampolín

El ejercicio: En una conversación nueva esta semana, con cualquiera, para practicar el reflejo, cuando notes el impulso del trampolín, entra primero en lo que la otra persona dijo antes de contar tu dato. Qué mirar después: si tu historia duró dos o tres frases o se alargó más.

Se mide en: Cuántas veces entraste primero en la respuesta del otro antes de soltar tu dato, no cuántas veces la charla siguió después. ---

Entrenamiento

Cuando aparezca la ocasion

77 ejercicios

Necesitan la situacion real. No se fabrican: se aprovechan. Son 77 de los 96, asi que la semana NO se planifica con estos. Se leen antes, se elige uno, y se espera a que el momento llegue.

Peso 1 · No expone: observar, escribir, decidir

peso 1

Separar los hechos de la historia

Cuando: Cuando alguien tarde en contestarte más de lo esperado

El ejercicio: La próxima vez que alguien tarde en contestarte más de lo esperado, antes de sentir nada como definitivo, escribe tú mismo las dos columnas: qué pasó de verdad y qué le sumaste tú. Encuentra al menos otra explicación posible además de la que te vino primero a la cabeza. Qué mirar después: si lograste encontrar una segunda explicación igual de creíble, o si tu cabeza se cerró en la primera historia y no quiso soltarla.

Se mide en: Cuántas veces, esta semana, hiciste el ejercicio de las dos columnas antes de responder a un silencio o a algo que te dolió. ---

peso 1

No se repropone en el mismo mensaje de la disculpa

Cuando: Al mandar la disculpa sola, decidiendo cuánto esperar antes de proponer

El ejercicio: La próxima vez que tengas que disculparte por algo, manda la disculpa sola, sin ninguna propuesta pegada, y anota la fecha. Deja pasar unos días antes de volver con algo. Qué mirar después: cuántos días dejaste pasar entre la disculpa y la propuesta, y si en esos días te aguantaste las ganas de escribir algo más para "cerrar el tema".

Se mide en: Cuántos días, en promedio, dejaste entre la disculpa y la propuesta la última vez que tuviste que reparar algo. ---

peso 1

El reloj es otro

Cuando: Al sentir que "vas lento" con alguien de otra ciudad, identificando tu próxima ventana real

El ejercicio: Identifica hoy tu proxima ventana real, un viaje o bloque libre, con alguien con quien estas en esto. Escribe la fecha. Que mirar: si para esa fecha ya existe, o no, un plan concreto.

Se mide en: Si identificaste por escrito tu proxima ventana real esta semana. Se hace una vez.

peso 1

Qué cambia según la distancia

Cuando: Al revisar tu vínculo actual, nombrando si es cercanía o distancia

El ejercicio: Piensa en tu vinculo actual y nombra por escrito si es cercania o distancia, y responde la pregunta que corresponde, sin ayuda. Que mirar: si la respuesta revela algo que no habias notado.

Se mide en: Si nombraste tu caso y respondiste la pregunta por escrito esta semana. Se hace una vez.

peso 1

Los días de visita

Cuando: Al planear una visita de dos o tres días, armando el plan del primer día

El ejercicio: Se acerca una visita de dos o tres dias. Escribe el plan ancla del primer dia, uno solo, chico, y deja el resto abierto, sin ayuda. Que mirar: si el tiempo libre se lleno solo con algo bueno, o sobro tiempo muerto.

Se mide en: Si tu plan tuvo un solo plan ancla por dia, si o no.

peso 1

Cuando la salida no fue bien

Cuando: Al día siguiente de una salida que no salió como esperabas

El ejercicio: La próxima vez que una salida no salga como esperabas, espera al día siguiente y escribe, en frío, si fue tibia, hubo momentos reales, o nada, dos horas cuesta arriba. Qué mirar después: si lograste esperar al día siguiente para diagnosticar, en vez de hacer la autopsia esa misma noche.

Se mide en: Cuántas veces esperaste al día siguiente para diagnosticar tibia o nada, en vez de hacer la autopsia la misma noche, no cuántas veces acertaste en el diagnóstico.

peso 1

La zona personal como termómetro

Cuando: En una conversación real que ya lleva un rato con alguien que te interesa

El ejercicio: En una conversacion real esta semana que ya lleva un rato, sin acercarte tu, observa quien administra la distancia. Que mirar: si en algun momento ella la achica sin que el lugar la obligue.

Se mide en: Cuantas conversaciones revisaste preguntandote "¿quien administra la distancia aca?".

peso 1

Lo que sí se puede verificar

Cuando: En tu próxima conversación de más de cinco minutos con esa persona

El ejercicio: En tu proxima conversacion de mas de cinco minutos, deja pasar la charla con normalidad y, cuando termine, en privado, repasa si notaste alguna senal y en que momento. Que mirar: si puedes nombrar un momento concreto, o si el repaso queda en blanco.

Se mide en: Cuantas veces hiciste el repaso completo despues de una conversacion.

peso 1

Ninguna señal se juzga sola

Cuando: Cuando notes un gesto ambiguo suyo, antes de sacar conclusiones

El ejercicio: Si esta semana notas un gesto ambiguo, antes de concluir, revisa las otras dos fuentes, distancia y torso o mirada, sin ayuda. Que mirar: si terminaste con una lectura de conjunto o te quedaste solo con la primera senal.

Se mide en: Cuantas veces revisaste al menos otra fuente antes de concluir.

peso 1

Cómo se acorta la distancia

Cuando: Cuando notes que ella acorta la distancia hacia ti

El ejercicio: Esta semana, si notas que alguien acorta la distancia hacia ti en una conversacion real, tu unica tarea es sostener tu posicion sin acercarte mas, sin ayuda. Que mirar: si ella sostiene la nueva distancia o la corrige despues.

Se mide en: Cuantas veces, ante una cercania que otro inicio, te quedaste igualando sin superar.

peso 1

Lo que se repite y no tiene respaldo

Cuando: Cuando tu cabeza salte a un mito de lectura de señales

El ejercicio: Esta semana vas a notar que tu cabeza usa uno de los mitos de esta ventana. Identificalo en el momento en que aparece, sin ayuda, y sigue la conversacion con normalidad en vez de actuar sobre el. Que mirar: si despues puedes nombrar que mito fue y por que no aplicaba.

Se mide en: Cuantas veces notaste un mito cruzandose en tu cabeza y lo nombraste sin actuar sobre el.

peso 1

Para qué sirve mirar la edad

Cuando: Cuando sepas la edad de alguien antes de hablarle por primera vez

El ejercicio: La próxima vez que sepas la edad de alguien antes de hablarle, escribe en una sola frase qué vas a ajustar del ritmo y nada más sobre cómo crees que es. Qué mirar después: si corregiste esa nota cuando ella mostró algo distinto, o si te quedaste con la idea original.

Se mide en: Cuántas veces corregiste tu nota de ritmo cuando ella mostró algo distinto de lo esperado, no cuántas veces acertaste con la nota original. ---

peso 1

De veinticinco a veintinueve

Cuando: En tu próxima conversación con alguien de unos veintisiete años

El ejercicio: En tu próxima conversación con alguien de este tramo, sin preguntar directo, presta atención a una sola señal, de qué habla cuando habla de su futuro o cómo describe sus fines de semana. Qué mirar después: si lograste identificar esa señal sin haberla preguntado, o si terminaste preguntando de frente.

Se mide en: Cuántas conversaciones dejaste que la información saliera sola sin preguntar directo, no cuántas veces acertaste con lo que ella buscaba. ---

peso 1

Quién aguanta la incertidumbre y quién no

Cuando: Cuando un silencio suyo te remueva algo por dentro

El ejercicio: La próxima vez que un silencio te remueva algo, antes de escribir de nuevo o de enfriarte, anota en una línea qué se activó en ti, urgencia o distanciamiento, y deja pasar unas horas antes de actuar. Qué mirar después: si nombraste lo que te pasaba antes de actuar, o si actuaste primero.

Se mide en: Cuántas veces nombraste tu propia reacción antes de actuarla, no cuántas veces ella contestó después. ---

peso 1

Cómo se habla según de dónde eres

Cuando: En tu próxima conversación con alguien de otra región

El ejercicio: En tu próxima conversación con alguien de una zona distinta a la tuya, dedica los primeros minutos solo a escuchar el ritmo y la frontalidad de su trato, antes de ajustar el tuyo. Qué mirar después: si ajustaste tu velocidad o tu frontalidad sin usar ninguna palabra que no fuera tuya.

Se mide en: Cuántas veces ajustaste tu ritmo sin usar palabras o giros que no eran tuyos, no cuántas veces la conversación se sintió natural.

peso 1

Tres cosas distintas que suenan igual

Cuando: Cuando alguien te diga algo que suene a frenarte

El ejercicio: La próxima vez que alguien te diga algo que suene a frenar, antes de reaccionar detente y hazte la pregunta de las tres, y queda con la clasificación en la cabeza sin decir nada todavía. Qué mirar después: si lograste hacerte la pregunta antes de abrir la boca, no si acertaste la categoría.

Se mide en: Cuántas veces te hiciste la pregunta de las tres antes de reaccionar, no cuántas veces la categoría que elegiste resultó ser la correcta. ---

peso 1

Cómo se distingue una de otra en el momento

Cuando: Cuando te digan una frase ambigua que podría cerrar la charla

El ejercicio: En tu próxima conversación, cuando aparezca una frase que suene a frenar, haz el vistazo completo antes de reaccionar: cuerpo, si se queda, qué devuelve, si abre o cierra. Qué mirar después: cuántas de las cuatro señales lograste revisar antes de responder, no si adivinaste bien.

Se mide en: Cuántas veces hiciste el vistazo completo de las cuatro señales antes de responder, no cuántas veces las señales estaban claras de entrada. ---

Peso 2 · Expone un poco: hablar, sostener, contar algo tuyo

peso 2

Dos opciones de día, no horario abierto

Cuando: Al coordinar día con alguien que ya aceptó la idea de verse

El ejercicio: En otra coordinación, con otra persona o la misma en otro momento, te toca proponer día. Sin ejemplo: arma tú las dos opciones según tu semana real. Qué mirar después: si diste exactamente dos opciones, ni una (horario abierto) ni tres o más (que ya no es elegir fácil, es otra lista).

Se mide en: Cuántas veces ofreciste exactamente dos días concretos, en vez de horario abierto o un solo día impuesto. ---

peso 2

Si no contesta a la propuesta

Cuando: A los días de no tener respuesta a una propuesta ya enviada

El ejercicio: En otra propuesta tuya, si pasan varios días sin respuesta, escribe tú el mensaje corto, con tus propias palabras, y suéltalo después de mandarlo. Qué mirar después: si te quedaste revisando el chat a cada rato durante los días siguientes, o si de verdad soltaste el tema y seguiste con lo tuyo.

Se mide en: Cuántas veces, dentro de un mismo silencio, escribiste exactamente una sola vez, sin mandar una segunda ni una tercera. ---

peso 2

El primer mensaje

Cuando: Al escribirle por primera vez a un match nuevo en la app

El ejercicio: Elige un perfil nuevo (o uno que tengas pendiente de escribir) y encuentra en él un detalle concreto y específico, no genérico, para anclar tu primer mensaje. Qué mirar después: si el detalle que usaste aparece literalmente en su perfil, o si en realidad escribiste algo que serviría para cualquier persona.

Se mide en: Cuántos primeros mensajes mandaste esta semana que incluían una referencia concreta a algo real del perfil. ---

peso 2

Cuándo se pide el número y cuándo te quedas en el Instagram

Cuando: Cuando ya haya algo concreto que coordinar con un match

El ejercicio: En una conversación que ya lleva días y viene bien, decide tú cuándo pedirlo, colgado de algo concreto que necesites coordinar. Qué mirar después: si esperaste a tener un plan real antes de pedirlo, o si lo pediste sin nada que coordinar todavía.

Se mide en: En cuántas conversaciones, esta semana, pediste el número o el Instagram solo después de tener algo concreto que coordinar.

peso 2

Calle, gimnasio y discoteca

Cuando: Al entrar a calle, gimnasio o discoteca, antes de abrir

El ejercicio: La próxima vez que estés en cualquiera de los tres sitios con alguien que te interese, antes de decir nada, identifica el reloj del lugar. Qué mirar después: si tu apertura duró lo que el reloj de ese sitio permitía, ni más ni menos.

Se mide en: Cuántas veces identificaste el reloj del lugar antes de abrir, no si la conversación prosperó después. ---

peso 2

Leer si va bien sin quedarte mirándote a ti

Cuando: En una charla con alguien que te interesa, cuando dudes si le gustas

El ejercicio: En tu próxima conversación con alguien que te interese, cuando aparezca la duda de si le gustas, no la resuelvas mirándote: dale la salida fácil y mira, con los ojos puestos en ella, qué hace en los segundos siguientes. Qué mirar después: si tomó la salida o se quedó, nada más, sin sumarle interpretación tuya sobre cómo estuviste tú.

Se mide en: Cuántas veces usaste el test de la salida fácil en vez de quedarte auditándote, no cuántas veces ella se quedó. ---

peso 2

Cerrar arriba

Cuando: En una conversación que va bien, cerca del punto alto

El ejercicio: En tu próxima conversación que vaya bien, identifica en el momento el punto alto, la risa, el tema que prendió, y cierra corto en los minutos siguientes, sin esperar a que decaiga. Qué mirar después: si lograste cerrar cerca del punto alto o si te quedaste estirando hasta que el tema se apagó solo.

Se mide en: Cuántas veces cerraste cerca de un punto alto esta semana, no cuántas veces te volvieron a escribir después.

peso 2

"No te creo" y las pruebas

Cuando: Cuando alguien te diga "no te creo" tras algo sincero que dijiste

El ejercicio: En otra conversación, alguien pone en duda algo que dijiste. Antes de responder, distingue si es sobre un hecho verificable (dijiste que ibas a llamar y no llamaste) o sobre una creencia general sobre los hombres. Si es lo segundo, aplica el traslado a la conducta futura; si es lo primero, reconoce el hecho sin dar vueltas. Qué mirar después: si paraste después de una sola frase, o si seguiste explicando por varios mensajes más.

Se mide en: Cuántas veces, ante una duda de este tipo, respondiste con una sola frase y no volviste a explicarte en el resto de esa conversación. ---

peso 2

Comparar en vez de corregir

Cuando: Cuando te digan algo que te parezca injusto sobre ti

El ejercicio: La próxima vez que te digan algo sobre ti que te parezca injusto, antes de responder, distingue si es una creencia (algo que piensa de ti por experiencias con otros) o un hecho verificable (algo que sí hiciste o no hiciste). Si es creencia, arma tu propia versión de los tres pasos. Si es hecho, recházalo y reconócelo entero. Qué mirar después: si acertaste en distinguir cuál de los dos casos era, o si trataste un hecho como si fuera solo una opinión discutible.

Se mide en: Cuántas veces, ante un comentario que te pareció injusto, distinguiste primero si era creencia o hecho antes de responder. ---

peso 2

Lo que el otro sienta o decida no es tu tarea

Cuando: Antes de mandar un mensaje importante que te pone nervioso

El ejercicio: La próxima vez que tengas que mandar un mensaje que te pone nervioso, hazte la pregunta de control antes de escribir una sola palabra, y mándalo sin volver a abrirlo para editarlo más de dos veces. Qué mirar después: cuántas veces revisaste el chat en la hora siguiente a mandarlo, sin necesidad real de hacerlo.

Se mide en: Cuántas veces, antes de mandar un mensaje que te ponía nervioso, te hiciste la pregunta de control por escrito. ---

peso 2

Aceptar el límite y quedarse

Cuando: Cuando te marquen un límite chico de tono dentro de una charla que va bien

El ejercicio: La próxima vez que alguien te marque un límite chico de tono o de ritmo dentro de una conversación que va bien, antes de responder, decide si es un límite de tono (se convierte en rol propio, te quedas) o un no de fondo (se acepta entero, sin rol que valga). Responde según lo que identificaste. Qué mirar después: si te quedaste en la conversación después de aceptar el límite, en vez de retirarte o disculparte de más.

Se mide en: Cuántas veces, ante un límite chico, te quedaste en la conversación buscando un rol nuevo en vez de retirarte o repetir lo que acababa de fallar.

peso 2

Un plan caído no es un rechazo

Cuando: Justo después de que un plan se te cae por tu lado

El ejercicio: La próxima vez que un plan se caiga por cualquier motivo, antes de decidir si escribes o te retiras, responde tú mismo las dos preguntas del examen, por escrito. Actúa según lo que te den las respuestas. Qué mirar después: si de verdad escribiste las dos respuestas antes de decidir, o si actuaste primero y las respuestas te las inventaste después para justificar lo que ya habías decidido.

Se mide en: Cuántas veces, ante un plan caído, hiciste el examen de las dos preguntas por escrito antes de decidir si escribías o te retirabas. ---

peso 2

Primero lo que NO buscas, después lo que sí

Cuando: Al escribir de nuevo tras una frialdad posterior a un plan caído

El ejercicio: La próxima vez que una conversación se enfríe después de algo que hiciste, antes de escribir la propuesta, escribe primero, con tus propias palabras y de tu situación concreta, qué es lo que NO estás buscando con ese mensaje. Recién después escribe lo que sí. Qué mirar después: si el "no" que escribiste sonaba a tu situación real o a una fórmula copiada.

Se mide en: Cuántos mensajes de este tipo, esta semana, empezaron nombrando lo que no buscabas antes de decir lo que sí. ---

peso 2

La disculpa que repara y la que empeora

Cuando: Al escribir la disculpa por haber cancelado un plan

El ejercicio: La próxima vez que tengas que disculparte por algo, escribe las piezas en el orden dado (hecho, efecto en ella, qué se cruzó, arreglo si existe) una sola vez, y no vuelvas a tocar el tema en mensajes posteriores. Qué mirar después: si la disculpa que mandaste hablaba de lo que hiciste y de ella, o si en algún punto empezó a hablar de lo mal que te sentías tú.

Se mide en: Cuántas disculpas, esta semana o el último mes, mandaste una sola vez, sin volver a mencionarlas en mensajes después. ---

peso 2

Proponer hacer algo, no "hablar"

Cuando: Al retomar algo después de reparar un plan caído

El ejercicio: La próxima vez que quieras retomar algo después de un plan caído, arma tú una actividad concreta y compartida, algo donde los dos miren hacia el mismo lado en vez de mirarse fijo. Si hace falta reconocer algo antes, hazlo en dos frases, no más. Qué mirar después: si la charla salió de forma natural, de paso, mientras hacían algo, en vez de sentirse como una conversación con agenda.

Se mide en: Cuántas veces, al retomar algo después de un plan caído, propusiste una actividad concreta en vez de "vernos para hablar". ---

peso 2

Proponer una vez, con claridad, y soltar el resultado

Cuando: Al proponer de nuevo después de haber reparado

El ejercicio: La próxima vez que propongas algo después de reparar un plan caído, mándalo una sola vez, con la salida honesta incluida, y no vuelvas a mencionarlo en los días siguientes, pase lo que pase. Qué mirar después: cuántas veces sentiste el impulso de escribir de nuevo y no lo hiciste.

Se mide en: Cuántos días, después de proponer, pasaron sin que volvieras a escribir sobre el tema. ---

peso 2

El silencio de varios días

Cuando: A los tres días de silencio de un chat que venía bien

El ejercicio: Alguien de una app te dejo en visto hace cuatro dias tras una charla que venia bien. Escribe tu propio mensaje, uno solo, corto y honesto, y mandalo. Que mirar: si contesta, si retoma donde quedaron o abre otro tema; cualquiera de las dos es normal.

Se mide en: Cuantas veces escribiste dentro de este silencio. La cuenta manda: uno reabre a veces, dos se nota, tres es perseguir.

peso 2

La reacción suelta es peor señal que el silencio limpio

Cuando: Cuando alguien solo reacciona a tus historias sin contestar mensajes

El ejercicio: Alguien de Instagram reacciona seguido a tus historias pero nunca contesta un mensaje directo. Sin ayuda, decide que mensaje aparte de reaccionar le vas a mandar esta semana. Que mirar: si responde con texto o plan, o si vuelve a solo reaccionar.

Se mide en: Cuantas veces esta semana respondiste una reaccion suelta con una conversacion completa. La meta es cero.

peso 2

Cómo se retoma sin cobrar el silencio

Cuando: A las dos semanas de silencio con alguien que quieres retomar

El ejercicio: Paso un mes sin hablar con alguien que conociste por amigos en comun. Retoma con un solo mensaje, sin ayuda. Que mirar: si la calidez fluye antes de tocar cualquier pendiente, o si hay que forzarlo.

Se mide en: Cuantas veces retomaste este silencio. La regla es una sola vez; si no contesta, la respuesta ya llego sin palabras.

peso 2

Quién escribe, cada cuánto, y el mito de hacerse el difícil

Cuando: Cuando ella conteste siempre corto a tus mensajes largos

El ejercicio: Con alguien que conociste en una salida y con quien siempre escribes primero y mas largo, manda un mensaje que iguale su nivel sin superarlo, sin ayuda. Que mirar: si en el siguiente intercambio ella sube un escalon o se queda igual.

Se mide en: Cuantos mensajes tuyos esta semana igualaron su longitud en vez de superarla.

peso 2

Audios, stickers, fotos e historias

Cuando: Cuando quieras contarle algo gracioso que te pasó hoy

El ejercicio: Viste algo en la calle que te hizo pensar en ella. Sin ayuda, elige que pieza mandar segun lo que quieres transmitir. Que mirar: si tu mensaje genero una respuesta con contenido, no solo un emoji.

Se mide en: Cuantas veces elegiste conscientemente la pieza en vez de mandar la primera que se te ocurrio.

peso 2

Qué cambia entre WhatsApp, Instagram y Facebook

Cuando: Cuando surja un motivo real para cambiar de canal de chat

El ejercicio: Llevas un mes hablando bien por Facebook y surge un plan que se coordina mejor por WhatsApp. Propon el cambio, sin ayuda. Que mirar: si acepta con naturalidad o prefiere quedarse donde estan.

Se mide en: Cuantas veces esta semana propusiste cambiar de canal sin tener un motivo concreto en la mano. La meta es cero.

peso 2

Cuando vive en tu misma ciudad

Cuando: Con alguien cercano con quien llevan semanas sin concretar salir

El ejercicio: Con alguien que ves seguido en el gimnasio o en una reunion, con quien vienes hablando bien sin que nada se concrete, escribe y manda dos opciones de dia para esta semana, sin ayuda. Que mirar: si acepta una, propone otra, o no contesta.

Se mide en: Cuantas veces esta semana propusiste una fecha concreta en vez de dejar el plan abierto.

peso 2

Semanas de chat sin volverlo un reporte diario

Cuando: Cuando el chat con alguien lejos se volvió puro reporte diario

El ejercicio: Con alguien de otra ciudad con quien chateas hace tres semanas puro tramite, manda un momento en vez de un resumen, sin ayuda. Que mirar: si tu mensaje abre pregunta o comentario, o se queda en un "jaja" y nada mas.

Se mide en: Cuantos momentos, no resumenes, mandaste esta semana en vez de reportes de rutina.

peso 2

El silencio a distancia pesa el doble

Cuando: Antes de una semana previsible sin apenas tiempo libre

El ejercicio: Sabes que la proxima semana vas a estar casi sin tiempo con alguien de otra ciudad. Escribe y manda el aviso corto antes de que empiece el bache, sin ayuda. Que mirar: si al llegar el dia que prometiste escribir, cumpliste.

Se mide en: Si avisaste tu silencio antes de que empezara y cumpliste el dia prometido.

peso 2

Lo que se decide antes de salir

Cuando: Cuando ella ya dijo que sí, antes de escribir el plan de la salida

El ejercicio: La próxima vez que quedes con alguien, arma el plan con las tres piezas, corto, con sitio para hablar, con hora de cierre, antes de escribir el mensaje. Qué mirar después: si el plan que armaste tenía la hora de cierre puesta antes de mandarlo, no si ella se quedó contenta con el plan.

Se mide en: Cuántas veces armaste el plan con las tres piezas, hora de cierre incluida, antes de escribir el mensaje, no cuántas veces ella aceptó el plan tal cual lo propusiste. ---

peso 2

Los primeros minutos

Cuando: En los primeros minutos de la salida, mientras arranca la charla

El ejercicio: En tu próxima salida, durante los primeros diez minutos, habla de lo concreto de alrededor y trae un recuerdo de la conversación que los trajo hasta ahí, sin sacar el celular en ningún hueco. Qué mirar después: si el celular se quedó guardado durante esos primeros diez minutos, no si la charla arrancó fluida desde el primer segundo.

Se mide en: Cuántas veces usaste algo concreto del entorno o un recuerdo retomado para arrancar charla, en vez de exigirte una frase brillante, no cuántas veces la charla arrancó fluida desde el minuto uno. ---

peso 2

De qué se habla

Cuando: En la salida, cuando sientas que se acaban los temas

El ejercicio: En tu próxima salida, cuando sientas que se acaba el tema, pregunta por lo suyo y quédate en la respuesta con un seguimiento antes de hablar de ti. Qué mirar después: si en algún momento devolviste algo tuyo del mismo tamaño de lo que ella contó, o si te quedaste solo preguntando toda la charla.

Se mide en: Cuántas veces preguntaste por lo suyo y te quedaste en la respuesta con un seguimiento, no cuántas veces la conversación fluyó pareja después de eso. ---

peso 2

Cambiar de escenario

Cuando: En la salida, cuando la primera parte va bien y el sitio se agota

El ejercicio: En tu próxima salida que vaya bien, propone el segundo tramo con la fórmula de la salida fácil antes de que la mesa se agote. Qué mirar después: si la propuesta la hiciste tú de forma concreta, sitio más frase, o si dejaste pasar el momento sin proponer nada.

Se mide en: Cuántas veces propusiste el segundo tramo con la fórmula de la salida fácil cuando la primera parte iba bien, no cuántas veces ella aceptó caminar. ---

peso 2

Cerrar la salida

Cuando: En la salida, cuando llegue un punto alto

El ejercicio: En tu próxima salida, identifica el punto alto en el momento en que ocurre y cierra en los minutos siguientes con algo concreto y verdadero, sin discurso. Qué mirar después: si lograste cerrar cerca del punto alto o si te quedaste estirando hasta que el tema se apagó solo.

Se mide en: Cuántas veces cerraste cerca de un punto alto en vez de esperar a que la charla se apagara sola, no cuántas veces ella propuso quedarse más tiempo. ---

peso 2

La reunión donde se conocen todos

Cuando: En una reunión donde todos se conocen entre sí

El ejercicio: En tu próxima reunión con gente que ya se conoce entre sí, no hace falta que sea donde está la persona que te interesa, para entrenar el reflejo, participa de la conversación grupal sin apartar a nadie a la fuerza, y si surge un aparte, deja que llegue solo, sin proponerlo tú de forma visible. Qué mirar después: si esperaste a que el aparte apareciera solo o si lo forzaste tú delante de todos.

Se mide en: Cuántas reuniones esta semana dejaste que el aparte llegara solo, sin proponerlo tú de forma visible, no cuántas veces hubo aparte. ---

peso 2

La que ves a diario

Cuando: En el próximo encuentro con alguien que ves todos los días

El ejercicio: Con la persona que ves a diario, o si todavía no hay ninguna, con cualquier persona de trato repetido en tu rutina, para entrenar el reflejo, en el próximo encuentro habla menos de lo que el impulso te pide y corta la charla mientras todavía va bien. Qué mirar después: si terminaste el encuentro antes de que decayera o si lo estiraste hasta que se apagó solo.

Se mide en: Cuántos encuentros esta semana terminaste antes de que decayeran, no cuántas veces sentiste que la otra persona se quedó con ganas de más. ---

peso 2

Cuando hay diferencia de edad

Cuando: Cuando salga el tema de la edad con alguien de brecha notoria

El ejercicio: En tu próxima conversación con diferencia de edad notoria, di la edad una sola vez, con naturalidad, si el tema sale solo, y sigue sin volver sobre eso. Qué mirar después: si la mencionaste más de una vez en la misma charla o si quedó dicha y quieta.

Se mide en: Cuántas veces mencionaste la edad una sola vez y seguiste sin volver sobre eso, no cuántas veces ella comentó algo sobre la diferencia. ---

peso 2

Cuando te está midiendo

Cuando: Cuando te pongan a prueba con humor, "¿le dices eso a todas?"

El ejercicio: La próxima vez que sientas una pregunta o comentario que aprieta un poco, sin ofenderte ni defenderte, responde algo corto con calma y sigue la conversación en el mismo tono de antes. Qué mirar después: si tu respuesta duró una frase corta o se te alargó en explicación.

Se mide en: Cuántas veces respondiste corto y sin defenderte ante una prueba, no cuántas veces ella se rió del chiste. ---

peso 2

El sí tibio

Cuando: Cuando te respondan "puede ser" a un plan propuesto

El ejercicio: La próxima vez que recibas un "puede ser" o su equivalente por chat, achica la propuesta a algo chico y concreto en vez de exigir fecha o retirarte, y no comentes nada si la versión chica se confirma. Qué mirar después: si lograste bajar el tamaño de la propuesta antes de responder, no si ella terminó confirmando.

Se mide en: Cuántas veces achicaste la propuesta en vez de exigir o retirarte, no cuántas veces la respuesta tibia se convirtió en un sí. ---

peso 2

Cuando el obstáculo es real

Cuando: Cuando te frenen con un motivo real de horario

El ejercicio: La próxima vez que alguien te frene con un motivo de horario, acéptalo sin cuestionarlo y deja una propuesta chica con un día concreto antes de cerrar la conversación. Qué mirar después: si tu propuesta nueva tenía un día con nombre o quedó abierta tipo "algún día".

Se mide en: Cuántas veces dejaste una propuesta con día concreto en vez de una abierta, no cuántas veces ella confirmó ese día. ---

Peso 3 · Expone de verdad: declarar, proponer, aceptar un no

peso 3

Por qué no propones

Cuando: Cuando quieras proponerle algo a alguien con quien ya vienes chateando

El ejercicio: Con otra persona, en otro momento, te viene el mismo pensamiento antes de proponer. Sin plantilla esta vez: escribe de memoria tu propia versión de las tres líneas, en el orden que quieras, y propón. Qué mirar después: no si dijo que sí, sino si de verdad escribiste las tres líneas antes de mandar el mensaje, o si te saltaste el paso y actuaste por puro impulso.

Se mide en: Cuántas veces escribiste las tres líneas y propusiste esta semana, sin importar qué contestaron. ---

peso 3

La invitación concreta e inmediata

Cuando: En medio de una charla que va bien, presencial o por chat

El ejercicio: En otra conversación, en otro momento, surge la ocasión de proponer. Sin ejemplo esta vez: arma tú el plan más chico posible para esa situación concreta, algo que se resuelva en menos de una hora o en la semana. Qué mirar después: si el plan que propusiste de verdad cabía en "ahora mismo" o "esta semana", o si sin darte cuenta lo volviste a agrandar.

Se mide en: Cuántas veces, en la semana, propusiste un plan que cabía en menos de una hora o en los próximos días. ---

peso 3

El gancho situacional

Cuando: Cuando algo real de la charla o tu calendario dé pie a proponer

El ejercicio: En otra conversación, busca si hay un gancho real disponible, algo dicho hace poco o un evento verdadero en tu calendario, y si lo hay, cuélgale la propuesta. Si no lo hay, proponlo directo, sin fabricar nada. Qué mirar después: si el gancho que usaste era verificable, algo que de verdad pasó o existe, y no una versión estirada de algo menor.

Se mide en: Cuántas veces, al proponer, verificaste primero si había un gancho real antes de escribir el mensaje. ---

peso 3

Cuándo se propone

Cuando: Justo después de un pico bueno en la conversación

El ejercicio: En tu próxima conversación, identifica tú mismo cuándo ocurre el buen momento (una risa real, un tema con ganas de más) y propón justo ahí, sin esperar más. Qué mirar después: no si el plan resultó, sino si, al no poder proponer justo ahí, evitaste forzar uno al final y en cambio lo dejaste para el chat, más corto y concreto.

Se mide en: Cuántas veces propusiste pegado a un buen momento real, en vez de esperar una señal que nunca llega o proponer por trámite al final. ---

peso 3

Lo esencial de abrir, en una página

Cuando: Al cruzarte en la calle con alguien que te interesa, ahí mismo

El ejercicio: En una nueva situación de calle esta semana, sin frase preparada de antemano, aplica solo los cuatro pasos en orden, con otra persona distinta a la de este ejercicio. Qué mirar después: si decidiste en los primeros segundos sin rondar, y si cerraste en menos de dos minutos.

Se mide en: Cuántas veces completaste los cuatro pasos en orden esta semana, no cuántas conversaciones siguieron después de abrir. ---

peso 3

El gancho situacional

Cuando: En una cola o sala de espera junto a alguien que te llama la atención

El ejercicio: En una nueva situación donde haya algo real y visible para comentar, sin inventarlo, abre con una observación del lugar y quédate a la respuesta, dando un segundo turno sobre ustedes dos. Qué mirar después: si el gancho vino de algo que de verdad estaba ahí, no de algo que forzaste.

Se mide en: Cuántas veces usaste algo real del entorno en vez de una frase preparada de antemano, no cuántas veces la charla siguió después. ---

peso 3

La salida de noche que no es discoteca

Cuando: En un bar o restaurante tranquilo, con alguien cerca que te interesa

El ejercicio: En tu próxima salida tranquila, cuando veas a alguien en la barra o en una mesa cercana, abre corto desde el borde sin quedarte parado esperando más. Qué mirar después: si aprovechaste alguna segunda ventana esa misma noche, o si te quedaste solo con el primer intento.

Se mide en: Cuántas veces abriste corto y cerraste, dejando espacio para una segunda ventana, no cuántas veces esa segunda ventana llegó. ---

peso 3

Cuando te la presentan

Cuando: En una reunión, cuando un amigo te presenta a alguien

El ejercicio: En tu próxima reunión con gente nueva, aplica los tres tramos con cualquier persona del grupo, no necesariamente alguien que te guste, para practicar la secuencia sin presión. Qué mirar después: si lograste el aparte corto sin secuestrar a esa persona del resto del grupo.

Se mide en: Cuántos de los tres tramos completaste en la reunión, no si terminaste con el contacto en la mano. ---

peso 3

Cómo una conversación normal se vuelve otra cosa

Cuando: En una charla que va bien con alguien que te interesa

El ejercicio: En tu próxima conversación con alguien que te interesa, elige un momento donde el registro ya viene cómodo, sube medio escalón con una sola frase, y detente ahí, sin explicarla ni repetirla. Qué mirar después: exactamente qué hizo ella en los dos turnos siguientes de la charla, no cómo te sentiste tú al decirlo.

Se mide en: Cuántas veces subiste medio escalón y esperaste sin repetir ni explicar, no cuántas veces ella devolvió el juego. ---

peso 3

"Tengo novio"

Cuando: Cuando alguien te responda con un límite ambiguo tipo "tengo novio"

El ejercicio: En otra conversación, alguien te suelta una frase parecida, un límite dicho de forma ambigua. No la resuelvas con una frase armada: primero decide, solo para ti, si tu reacción va a ser leer la situación (intentar descifrar el motivo) o aceptarla como lo que es, un límite, sin más. Elige aceptar, y responde con tus propias palabras, corto. Qué mirar después: si en los minutos siguientes te descubriste pensando en el motivo real detrás de lo que dijo, en vez de haber soltado la pregunta por completo.

Se mide en: Cuántas veces, esta semana, recibiste un límite ambiguo y respondiste sin hacer ninguna pregunta que buscara el motivo real detrás. ---

peso 3

"No quiero nada"

Cuando: Cuando alguien te diga un no directo, "por ahora no quiero nada"

El ejercicio: En otra conversación, te llega un no directo, sin condiciones ni excusas. Antes de escribir nada, decide para ti si lo que sigue es aceptarlo entero o buscar alguna rendija (una versión más chica del pedido, una segunda pregunta). Elige aceptarlo, y respóndelo con tus propias palabras, corto y sin reproche. Qué mirar después: si en los días siguientes te encontraste "casualmente" cerca, reaccionando a sus historias más de lo normal, o con algún mensaje indirecto que en el fondo seguía probando suerte.

Se mide en: Cuántas veces, tras recibir un no directo, no volviste a mencionar el tema ni por chat ni en persona en los siete días siguientes. ---

peso 3

Cuando de verdad no va

Cuando: Cuando ya sumas dos noes con palabras de la misma persona

El ejercicio: La próxima vez que cuentes dos noes reales, con palabras, de la misma persona, retírate con una frase corta de tu propia autoría, sin pedir el motivo. Qué mirar después: si volviste, en los días siguientes, por alguna vía indirecta (una historia, un comentario, un "aparecer casual"), o si el silencio que prometiste fue silencio de verdad.

Se mide en: Cuántos días de silencio de verdad sostuviste después de retirarte de una situación con dos noes confirmados.

peso 3

Proponer la visita sin que pese demasiado

Cuando: Cuando tengas un viaje real que se cruce con su ciudad

El ejercicio: Tienes un viaje ya puesto en el calendario que pasa cerca de donde vive alguien con quien chateas. Escribe el mensaje que cuelga la visita de ese viaje, sin ayuda. Que mirar: si responde con fecha o lugar concreto, o se queda en un "que lindo, avisame".

Se mide en: Si propusiste el plan colgado de un viaje real, si o no.

peso 3

Cuándo la distancia es real y cuándo es la excusa educada

Cuando: Cuando te respondan "es que estás lejos" ante un plan propuesto

El ejercicio: Alguien de otra ciudad dijo "ojala pero estamos lejos" ante una posible visita. Dale una ventana concreta una sola vez, sin ayuda. Que mirar: si propone fecha de su lado, o se queda en lo abstracto otra vez.

Se mide en: Cuantas ventanas concretas ofreciste antes de dar el tema por resuelto.

peso 3

Que no termine en amistoso

Cuando: En la salida, si la charla va neutra y cómoda hace un rato

El ejercicio: En tu próxima salida, si la charla viene neutra y cómoda, sube un medio escalón concreto de este terreno, broma que incluye, comentario con segunda lectura, plan hipotético, y detente ahí sin repetirlo. Qué mirar después: qué hizo ella en el momento siguiente al escalón, si lo devolvió o lo dejó pasar, sin sacar de eso una conclusión sobre si le gustas en general.

Se mide en: Cuántas veces subiste un medio escalón con salida doble durante la salida, no cuántas veces ella lo devolvió. ---

peso 3

La segunda y la tercera

Cuando: Al día siguiente de una salida que salió bien

El ejercicio: Si tu próxima salida sale bien, identifica el gancho concreto que quedó, tema, sitio o frase, y propón la segunda desde ahí, sin contar días. Qué mirar después: si lograste identificar un gancho concreto antes de escribir el mensaje, o si escribiste sin ninguno a la mano.

Se mide en: Cuántas veces propusiste la segunda retomando un gancho concreto de la primera, en vez de esperar un número de días calculado, no cuántas veces ella aceptó rápido. ---

peso 3

Ella está con sus amigas

Cuando: Al ver a alguien que te interesa parada con su grupo de amigas

El ejercicio: La próxima vez que veas a alguien con su grupo, en cualquier contexto, no hace falta que te interese en particular, para entrenar el reflejo, saluda primero a todo el grupo antes de dirigirte a una persona en concreto. Qué mirar después: cuántas veces saludaste al grupo entero antes de hablarle a alguien en particular, no cómo reaccionó el grupo al saludo.

Se mide en: Cuántas veces saludaste al grupo completo antes de dirigirte a una persona en particular esta semana, no cuántas veces el grupo te devolvió el saludo con gusto. ---

peso 3

Tú estás con tu grupo

Cuando: Estando con tu propio grupo de amigos, si quieres acercarte a alguien

El ejercicio: La próxima vez que estés en tu grupo y sientas ganas de acercarte a alguien, separa el movimiento en dos partes sin avisarle a nadie: primero el paso de alejarte del grupo sin anuncio, después la conversación. Al volver, di solo una frase corta, sin contar la escena. Qué mirar después: si al volver diste el informe corto o te extendiste contando lo que pasó.

Se mide en: Cuántas veces te separaste sin anunciar y volviste sin dar informe esta semana, no cuántas veces tus amigos preguntaron qué había pasado. ---

peso 3

Subir medio escalón con gente delante

Cuando: Con alguien que te interesa y gente cerca escuchando

El ejercicio: En tu próxima conversación con testigos cerca, no hace falta que sea con alguien que te interese en particular, para entrenar el reflejo del volumen y el largo, di un comentario con intención suave en volumen normal, una sola frase, sin buscar que el resto del grupo lo registre. Qué mirar después: si la frase quedó dirigida solo a la persona o si el volumen o el largo la hicieron pública.

Se mide en: Cuántas veces esta semana dijiste el medio escalón en volumen normal y en una sola frase, no cuántas veces el grupo se dio cuenta. ---

peso 3

Retirarse bien delante de otros

Cuando: Cuando te digan que no delante de gente

El ejercicio: La próxima vez que te digan que no delante de gente, en cualquier contexto, un favor, un plan, cualquier pedido, no hace falta que sea algo romántico, para entrenar el reflejo, acepta con una frase entera y quédate en la conversación al menos un minuto más antes de moverte. Qué mirar después: si te quedaste ese minuto o si te retiraste apenas escuchaste el no.

Se mide en: Cuántas veces te quedaste al menos un minuto más después de un no esta semana, no cuántas veces la otra persona cambió de opinión.

peso 3

Veinte y pocos

Cuando: Al proponerle un plan a alguien de veintipocos

El ejercicio: La próxima vez que quieras proponerle algo a alguien de veintipocos, arma un plan chico, con horario y final claro, sin ceremonia. Qué mirar después: si el plan que propusiste tenía un final claro marcado de antemano, sin importar qué contestó ella.

Se mide en: Cuántas veces propusiste un plan con final claro marcado de antemano, no cuántas veces ella aceptó el plan. ---

peso 3

Treinta y tantos

Cuando: En una charla con alguien de treinta y tantos que va bien

El ejercicio: En tu próxima conversación con alguien de este tramo, cuando la charla roce naturalmente el tema, di en una sola frase, sin discurso, qué es lo que buscas. Qué mirar después: si la frase que dijiste duró una sola oración o se convirtió en una explicación larga.

Se mide en: Cuántas veces dijiste en una sola frase qué buscabas cuando la charla lo rozó, no cuántas veces ella respondió que buscaba lo mismo. ---

peso 3

Cuando es un no de verdad

Cuando: Cuando te digan un no real, serio y sin sonrisa

El ejercicio: La próxima vez que recibas un no real, uno claro, sin sonrisa y sin devolver nada, responde corto y no vuelvas a escribir del tema, ni ese día ni después. Qué mirar después: si mandaste algún mensaje extra sobre el tema en las horas siguientes.

Se mide en: Cuántas veces, tras un no real, evitaste las tres cosas a la vez, pedir explicación, mandar un mensaje de más, dejar constancia de lo bien que te lo tomaste; cuenta las veces que las evitaste, no las veces que ella respondió después. ---

peso 3

El registro de juego y su límite

Cuando: Cuando el tono de broma se apague con una frase seria de verdad

El ejercicio: La próxima vez que estés jugando con alguien, revisa el semáforo antes de cada salida con gracia, y en el momento en que una luz se ponga en rojo, cambia a sobrio sin terminar el chiste que tenías pensado. Qué mirar después: si notaste el cambio de luz antes o después de lanzar la siguiente salida ingeniosa.

Se mide en: Cuántas veces revisaste el semáforo antes de cada salida con gracia, no cuántas veces la salida con gracia le hizo gracia a ella.